La Comisión de la Verdad busca reconocer los impactos del conflicto armado interno en las víctimas y sus resistencias, así como las responsabilidades individuales y colectivas, como un primer paso para que, como sociedad, comprendamos y superemos nuestra historia de violencia y así evitemos repetirla.
El octavo Encuentro por la Verdad Reconocimiento de la verdad del pueblo negro, afrocolombiano, palenquero y raizal: hechos e impactos del conflicto armado, aportes a la construcción de paz y nación reconoce los daños, causas e impactos vividos por las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras en el marco del conflicto armado interno, con prácticas y hechos determinados por parte de todos los actores involucrados. Reconoce también las acciones y situaciones que derivaron en daños individuales y colectivos a la integridad cultural, al ambiente y al territorio, en especial a causa del racismo y la discriminación racial.
La Comisión busca exponer la situación de lo ocurrido en sus diversidades de género, origen y edades, con temas como los efectos racializados del conflicto armado en el contexto urbano y rural, las acciones extractivistas, el desplazamiento y la desterritorialización, las afectaciones al sujeto colectivo, al ambiente y al territorio. Así mismo, se busca resaltar las experiencias de resistencia y aportes a la construcción de paz por parte del pueblo negro y ofrecer recomendaciones para la No Repetición, planteadas desde las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, así como de organizaciones de estas comunidades y de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales.
Antes de adentrarte en los detalles de este reconocimiento, ¿te has preguntado dónde se ubica principalmente la población afrocolombiana, negra, raizal y palenquera en Colombia?

Navega la siguiente infografía para conocerlo.

En el 97,68% de los municipios de Colombia

Existe población negra, afrocolombiana, palenquera y raizal.

El 76%

de la población colombiana afrodescendiente, negra, palenquera y raizal habita las regiones del Pacífico y el Caribe. (De acuerdo con el DANE - 2018)

RACISMO, DISCRIMINACIÓN RACIAL Y DESIGUALDAD

A partir de la escucha a las comunidades afrocolombianas, negras, raizales y palenqueras, así como de elementos establecidos en el Capítulo Étnico del Acuerdo Final de Paz y la agenda de reparaciones históricas del pueblo negro, la Comisión de la Verdad ha reconocido la importancia de comprender una dimensión histórica de las violencias cometidas en su contra y de los territorios que habitan.
En ese sentido, aunque la misión de esclarecimiento se concentra en el conflicto armado interno ocurrido en la historia colombiana contemporánea, es necesario revisar la relación de la trata esclavista (la deshumanización del sujeto negro para convertirlo en mercancía, conllevando al secuestro masivo de miles de personas provenientes de distintos países del continente africano, su destierro, su tortura y su comercialización), la colonia y la conformación de la República, los cuales configuraron imaginarios y generaron impactos de largo plazo que se intensificaron con el conflicto armado interno, ampliando la brecha de desigualdad y exclusión ya existente.
A causa del conflicto armado, la población negra, afrodescendiente, palenquera y raizal ha sufrido desplazamiento forzado, amenazas, homicidios y violencias sexuales. Estas y otras afectaciones a su comunidad y territorio, como lo es el racismo estructural, también han deteriorado su cultura y sus hábitos de vida. A pesar de esto, es un pueblo en resistencia. El reconocimiento de las violencias cometidas en contra del pueblo negro es necesario para la paz y la no repetición del conflicto armado. Te invitamos a ver el siguiente video de contexto.
La violencia contra el pueblo negro, que para muchos líderes es un etnocidio, no podría entenderse sin establecer la relación del conflicto armado con el racismo. Te invitamos a navegar la siguiente infografía sobre racismo y discriminación racial.

El 30,17%

de población negra, afrodescendiente o palenquera tiene rezago escolar.

De acuerdo con el DANE (2018)

el 82% de los territorios colectivos de comunidades negras no cuentan con servicio de acueducto y el 49% no tiene acceso a energía eléctrica.
Ya conoces los puntos de vista de Nelly García y Jorge Ramos

Ahora descubre cómo las siguientes cifras refuerzan sus testimonios.
Fuente: Cálculos propios con información del Departamento Nacional de Planeación (DNP) del índice de Medición de Desempeño Municipal (MDM). El índice corresponde a la medición realizada por el DNP en el 2018. Elaborado por el Sistema de Información Misional de la Comisión de la Verdad. Información sujeta a cambios.
*Un municipio se considera como afro cuando más del 50% de su población -de acuerdo al censo- se declara afro.

IMPACTOS DEL CONFLICTO ARMADO EN LA POBLACIÓN NEGRA, AFRO, RAIZAL Y PALENQUERA

Estas fueron las palabras de Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, en la apertura del octavo Encuentro por la Verdad.
El conflicto armado ha generado impactos sobre el territorio y los derechos territoriales de las comunidades afrocolombianas. Te invitamos a navegar la siguiente línea de tiempo.
Del 24 al 27 de febrero de 1997 se dieron dos operaciones armadas simultáneamente: la operación Génesis del Ejército Nacional y la Operación Cacarica de las Autodefensas Unidas de Colombia. Estas acciones tenían como objetivo atacar los supuestos frentes de las FARC presentes en el territorio, pero terminó afectando gravemente a la población civil organizada en 23 comunidades del noroccidente del Chocó.
El desplazamiento forzado ha sido una tragedia para el pueblo negro. Igualmente, el conflicto armado y las violaciones de derechos humanos han generado impactos sobre las estructuras políticas, de gobierno y organizativas de estas comunidades. Representantes de Consejos Comunitarios y sus juntas de gobierno han sido víctimas de desplazamiento, amenazas, asesinatos, entre otras violencias. El conflicto armado también ha afectado la cultura de las comunidades.
A continuación te invitamos a navegar los distintos tipos de victimizaciones que ha sufrido el pueblo negro en el marco del conflicto armado.
Fuente: Cálculos propios con información del Registro Único de Víctimas (RUV) de la red Nacional de Información (RNI). Información con corte del 31/12/2019. Elaborado por el Sistema de Información Misional de la Comisión de la Verdad. Información sujeta a cambios.
*Un municipio se considera como afro cuando más del 50% de su población -de acuerdo al censo- se declara afro.

Según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas

el hecho que ha afectado más a la población negra, raizal y palenquera es el desplazamiento forzado, seguido por las amenazas, los homicidios y la pérdida de bienes muebles o inmuebles.

En 2017 se presentó el número más alto de asesinatos a líderes

77 de ellos eran afrodescendientes (Consultoría para los Derechos Humanos y Desplazamiento).

De acuerdo con la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas

mientras el 15% de las personas que reportaron etnicidad fueron desplazadas de su territorio, el 98% de los palenqueros y el 37,5% de los negros/afrocolombianos del país han sido desplazados por el conflicto armado.
Sabemos que las imágenes dicen mucho más que las palabras, por eso diseñamos las siguientes gráficas, que te permitirán descubrir hechos que de otra manera serían aún más difíciles de contar.

Navega la versión interactiva de estas gráficas desde tu computador.
Sabemos que las imágenes dicen mucho más que las palabras, por eso diseñamos las siguientes gráficas interactivas, que te permitirán descubrir hechos que de otra manera serían aún más difíciles de contar.

Te invitamos entonces a navegarlas, y si te animas, a compartirlas además en tus redes sociales o tus grupos de whatsapp, (puedes copiar el enlace o sacar pantallazos luego de aplicar tus propios filtros, usando los botones de la derecha).
Fuente: Cálculos propios con información del Registro Único de Víctimas (RUV) de la red Nacional de Información (RNI). Información con corte del 31/12/2019. Elaborado por el Sistema de Información Misional de la Comisión de la Verdad. Información sujeta a cambios.
*Un municipio se considera como afro cuando más del 50% de su población -de acuerdo al censo- se declara afro.
Fuente: Cálculos propios con información del Registro Único de Víctimas (RUV) de la red Nacional de Información (RNI). Información con corte del 31/12/2019. Elaborado por el Sistema de Información Misional de la Comisión de la Verdad. Información sujeta a cambios.
*Un municipio se considera como afro cuando más del 50% de su población -de acuerdo al censo- se declara afro.
Cifras como las que se pueden ver a continuación reivindican la lucha por la equidad de género, una tarea diaria a la que cada vez más colombianas y colombianos se suman.
Fuente: Cálculos propios con información del Registro Único de Víctimas (RUV) de la red Nacional de Información (RNI). Información con corte del 31/12/2019. Elaborado por el Sistema de Información Misional de la Comisión de la Verdad. Información sujeta a cambios.
*Un municipio se considera como afro cuando más del 50% de su población -de acuerdo al censo- se declara afro.
¿Cómo se ven afectados las y los jóvenes desplazados del Pacífico por el conflicto cuando llegan a las ciudades? Para responder esta y otras preguntas te invitamos a escuchar esta conversación con la vicepresidenta de la Asociación Nacional de Afrocolombianos Desplazados (Afrodes).
Tras la firma de los acuerdos de paz entre el gobierno y las FARC-EP en La Habana, en los territorios se vivía un periodo de “paz” que duró poco, en donde el sueño de muchos se fue disipando y el temor, el miedo y la guerra volvieron a instalarse en las regiones. Este recrudecimiento de la guerra desnudó en el país la persistencia de algunos factores. La pobreza, el abandono, la discriminación racial, las alianzas entre distintas fuerzas políticas y armadas, el narcotráfico, las coaliciones múltiples y diferentes, las infraestructuras para la guerra, el control territorial, el despojo del territorio para apropiarse de las riquezas y la minería ilegal, son algunos de esos factores que están presentes desde hace décadas en los pueblos negros colombianos, especialmente en la región del Pacífico.
La Comisión de la Verdad exalta el legado de la comisionada Ángela Salazar (1954-2020) y su compromiso como lideresa social que acompañó la dignificación de las víctimas del conflicto armado, en especial de las mujeres y los pueblos negros, raizal y palenquero, así como de las poblaciones del Urabá chocoano y antioqueño.

RESISTENCIAS

El pueblo negro, afrocolombiano, raizal y palenquero ha aportado a la construcción de nación, paz y a la convivencia en Colombia, por lo que su narrativa de resistencia en perspectiva histórica es fundamental porque visibiliza, más allá de un relato del dolor y los impactos de la violencia, cómo históricamente han sido un pueblo que ha resistido desde la llegada de esclavizados africanos. La organización política y social de las comunidades étnicas ha sido fundamental para que hoy en día los pueblos le estén haciendo frente al conflicto que permanece en sus territorios.
Desde los años 70 se han creado organizaciones locales, regionales y nacionales que han permitido la movilidad y visibilidad de las agendas y demandas que han venido emergiendo en lectura de país, estas dieron un giro con la Constitución Política de 1991 y la Ley 70 de 1993, cuando se fortalecieron las organizaciones del pueblo negro.
En el contexto del conflicto armado se encuentran resistencias cotidianas, desde las prácticas culturales como la partería en contextos urbanos, la música con diversos ritmos y estilos, el teatro, los rituales para la vida y la muerte, la transmisión de saberes y ejercicios de memoria y resiliencia de las comunidades en el marco del conflicto armado. Existieron también acciones de resistencia en términos de la permanencia en el territorio, pese a la violencia y acciones armadas. También se registran resistencias de quienes han sido víctimas de desplazamiento forzado y han llegado a las ciudades donde buscan que los lazos comunitarios, redes familiares y prácticas culturales, se mantengan.
El 10 de marzo de 2000, paramilitares arremetieron contra varias poblaciones de los Montes de María, asesinando a 12 campesinos y desplazando a más de 300 familias. Algunas mujeres sobrevivientes decidieron utilizar el tejido como forma de perdón, reconciliación y resistencia para que lo que pasó nunca se olvide ni se repita.
El 10 de marzo de 2000 paramilitares citaron a la comunidad de Mampuján en el centro del corregimiento. Intentaron identificar algunos nombres y, al no encontrarlos, amenazaron con asesinarlos a todos. Finalmente el grupo paramilitar ordenó el abandono del territorio.
Los pobladores, con muchas carencias económicas, se fueron al siguiente día hacia María La Baja con lo poco que lograron llevar. Al llegar, se enteraron del asesinato de 12 personas en la comunidad vecina Las Brisas.
Después de la masacre les prohibieron llorar, reunirse y hacer duelo, situación que resulta muy difícil para las comunidades afrocolombianas.
Después de unos años, la mayor forma de resistencia que encontraron las mujeres fue organizarse, ponerse de acuerdo, perdonar y reconciliarse entre ellas, para luego expresarse a través del tejido.
Con cortinas y remedos de telas que sobraban empezaron a contar sus historias. Las mujeres de Mampuján hicieron catarsis recordando lo sucedido, nombrando solo con imágenes, sin palabras.
Ellas visitaron a otras mujeres en 26 comunidades de Montes de María para escuchar sus relatos de la masacre, los abusos sexuales, el hacinamiento y el desplazamiento. A través de sus tejidos, muchas mujeres contaron sus historias y denunciaron sin usar las palabras.
El tejido se presentó en Irlanda del Norte, Alemania, Canadá y Estados Unidos. Ahora, luego de superar el miedo, el tejido está en Colombia, en el Museo Nacional, donde las mujeres se lo mostraron a alias “Diego Vecino”, quien dirigía el bloque paramilitar Héroes de Montes de María, aquel que ocasionó el desplazamiento y la masacre de Mampuján.
El 10 de marzo de 2000 paramilitares citaron a la comunidad de Mampuján en el centro del corregimiento. Intentaron identificar algunos nombres y, al no encontrarlos, amenazaron con asesinarlos a todos. Finalmente el grupo paramilitar ordenó el abandono del territorio.
Los pobladores, con muchas carencias económicas, se fueron al siguiente día hacia María La Baja con lo poco que lograron llevar. Al llegar, se enteraron del asesinato de 12 personas en la comunidad vecina Las Brisas.
Después de la masacre les prohibieron llorar, reunirse y hacer duelo, situación que resulta muy difícil para las comunidades afrocolombianas.
Después de unos años, la mayor forma de resistencia que encontraron las mujeres fue organizarse, ponerse de acuerdo, perdonar y reconciliarse entre ellas, para luego expresarse a través del tejido.
Con cortinas y remedos de telas que sobraban empezaron a contar sus historias. Las mujeres de Mampuján hicieron catarsis recordando lo sucedido, nombrando solo con imágenes, sin palabras.
Ellas visitaron a otras mujeres en 26 comunidades de Montes de María para escuchar sus relatos de la masacre, los abusos sexuales, el hacinamiento y el desplazamiento. A través de sus tejidos, muchas mujeres contaron sus historias y denunciaron sin usar las palabras.
El tejido se presentó en Irlanda del Norte, Alemania, Canadá y Estados Unidos. Ahora, luego de superar el miedo, el tejido está en Colombia, en el Museo Nacional, donde las mujeres se lo mostraron a alias “Diego Vecino”, quien dirigía el bloque paramilitar Héroes de Montes de María, aquel que ocasionó el desplazamiento y la masacre de Mampuján.
Las mujeres del colectivo de Turbo fueron víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado. Pese al dolor que este hecho causó en sus vidas, encontraron una posibilidad de sanación en la práctica tradicional del lavado, juntaron sus dolores para lavarlos y así limpiar los malos espíritus que las dañaron. A través de un rito acompañado de hierbas dulces y amargas, caminan en noches de luna llena con sus poncheras y turbantes a realizar la limpia del dolor.

RECONOCIMIENTO DE RESPONSABILIDADES

En el marco del octavo Encuentro por la Verdad, algunas personas reconocieron sus responsabilidades directas o indirectas en hechos de violencia que afectaron intensamente al pueblo negro, afrocolombiano, raizal y palenquero.
El 10 de marzo de 2000, paramilitares arremetieron contra varias poblaciones de los Montes de María, asesinando a 12 campesinos y desplazando a más de 300 familias. Las tejedoras y otros miembros de Mampuján se reunieron para hablar sobre la verdad de los hechos. El exparamilitar Salvatore Mancuso reconoció su responsabilidad en estos y otros hechos cometidos contra la comunidad en esta zona, como violencia sexual y desaparición forzada, y pidió perdón a las víctimas.
El 11 de abril de 1988 ocurrió la masacre de Punta Coquitos en Turbo, Antioquia, donde fueron asesinados 27 trabajadores bananeros afrocolombianos, la mayoría integrantes del sindicato SINTAGRO. Sobre estos hechos, el empresario Mario Zuluaga reconoció su responsabilidad y participación directa en los hechos, aceptando que él y otros empresarios bananeros financiaron a grupos paramilitares que cometieron esta y otras masacres en el Urabá antioqueño. Zuluaga expresó su arrepentimiento y pidió perdón a las víctimas.
El exalcalde del municipio de Vigía del Fuerte, ubicado en el Urabá antioqueño, reconoció su responsabilidad en la complicidad y financiación de grupos paramilitares e hizo un llamado a que nunca más funcionarios públicos ni la sociedad civil en general establezcan vínculos con grupos armados.

NO REPETICIÓN

A continuación te invitamos a escuchar las reflexiones de las comisionadas Lucía González y Patricia Tobón Yagarí y del comisionado Leyner Palacios en clave de recomendaciones para que los impactos que sufrieron los pueblos negros en Colombia en el marco del conflicto nunca más se repitan.
La canción ‘Yo soy la verdad’, compuesta por Eliana Angulo e interpretada por Bombo Negro, recorre lugares emblemáticos del Pacífico, sus ríos, valles y litorales, y también ahonda en las afectaciones que han sufrido los pueblos negros, reflejando los sentires de las gentes del Pacífico y sus resistencias desde las tradicionales ancestrales. Este video también cuenta parte del trabajo de la Comisión de la Verdad con las comunidades afro, negras, raizales y palenqueras como parte de su mandato, con el objetivo de que el conflicto armado en la población negra nunca más se repita.
A la Comisión de la Verdad llegó una canción compuesta por el artista bonarence Víctor Angulo, más conocido como ‘Stand’, quien después de ser víctima del conflicto armado encontró en la música un espacio de sanación. Esta canción nos revela los profundos impactos que la guerra había dejado en él y, en general, en la sociedad; pero también, nos invita a imaginar un mundo mejor donde el conflicto no continúe ni se repita
Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. 2020